Yo no me rindo, lucho por mis sueños

Qué difícil, en los tiempos que vivimos, que lo que te apasiona en tu profesión sea visto como lo que el mundo necesita, se convierta en una misión y por vocación lo lleves a cabo y te remuneren por ello.

Lo normal es ver personas desmotivadas en puestos que nada le interesan pero por llevar un sueldo a casa o porque fueron allí colocados hacen lo que se les pide durante su jornada laboral y no miran más allá del cumplimiento de sus funciones.

Esto hay que cambiarlo y esto no es culpa sólo del trabajador. Hay que crear el cambio, hay que redirigir el camino en los departamentos que se encargan de seleccionar a los miembros de tu organización. Tenemos que buscar la excelencia en la selección, el reclutamiento y la “colocación” de nuestro capital humano porque eso, nuestra fuerza como gran equipo formado por colaboradores que interactúan y se relacionan interdepartamentalmente aportando al grupo, será lo que nos haga grandes y nos permita avanzar en este entorno tan competitivo y en constante cambio.

Y pensarás ¿cómo voy yo a conseguir yo esto? Valorándote y valorando el trabajo que haces ya que sólo así podrás valorar el trabajo de los demás, de tu entorno y podréis encontrar ese equilibrio que sólo los grandes equipos consiguen alcanzar.

¿Te atreves? Pues vamos a poner un pie delante del otro y vamos a intentarlo por que…

Yo no me rindo, lucho por mis sueños.

Yo no me dejo llevar, nado contracorriente si hace falta.

Yo no digo si a todo, mantengo el sentido crítico ante situaciones dificiles.

Yo creo en mi y creo en ti, formaremos un tandem extraordinariamente eficiente.

Sólo me falta que te creas esto, que creas en ti y que creas  que el cambio es posible. El resto lo construiremos con la ilusión de los grandes proyectos amigo.

¿Me das la mano y juntos hacemos el camino ?  🙂

Escultura de Glenna Goodacre, situada en Blount Cultural Park, Montgomery, Alabama, USA.

Foto: Escultura de Glenna Goodacre, situada en Blount Cultural Park, Montgomery, Alabama, USA.

“Estoy dispuest@ y voy a conseguirlo”

¿Habéis tenido alguna vez  esa sensación de vértigo que produce un mirador en lo alto de una montaña?

Qué miedo y respeto sientes al mirar tanta grandeza ¿verdad?

Esto es lo que me ocurre a mi hace tiempo y es que siento que llegó el momento de coger la mochila y escalar esta  montaña y que a pesar del miedo que me produce asomarme , pensar en el abismo al que puedo verme abocada, pienso que  he de continuar, he de seguir, he de escribir y he de comunicar lo que siento, lo que vivo, el cambio que deseo.

Eso va a ser éste blog. Un pequeño encuentro con mi misma y con mis montañas. Esas que superé hace tiempo y que aunque me sumieron en la oscuridad por un tiempo también me enseñaron el valor de las personas, esas que siempre están, esas que sienten, viven, se emocionan y tiran de ti.

Mis montañas serán el ejemplo que os mostraré y el cómo podemos hacer cambiar el rumbo de nuestras vidas sólo si nosotros decidimos hacerlo. Vamos a crecer juntos…

Y te preguntas (yo también me lo pregunto)  ¿cómo vamos a lograrlo?

Yo os propongo algo sencillo: Apostar por el cambio, trazar un camino y no perder esa preciosa sonrisa que habla por nosotros como embajadora del “estoy dispuest@ y voy a conseguirlo”

¡Juntos  conseguiremos nuestro objetivo! 

Sigueme..IMG_1277