Y te despidirán pero serás tú quién habrá ganado la batalla.

Cometí muchos errores este año…
Lloré por quién no debía y reí con falsas amistades. Cuando decía nunca más, volvía a hacerlo. Perdoné demasiado, callé muchos “te quiero” que por miedo se quedaron en el aire. Callé verdades por no hacer daño, abracé a personas que no se merecen ni el roce de mi piel, pero lo más importante es que no me arrepiento de nada, soy como veis, como sentís, como intuís y si de una u otra forma hay quien consigue hacerme daño, no sufráis, son muchísimas más las personas que consiguen hacerme feliz.
Agradecida a la vida grito si tengo que gritar y lloro si tengo que llorar pero porque siento y es que es inmensa y plena la satisfacción que se siente con el trabajo bien hecho. Ese trabajo que haces fuera y dentro de ti. No hablo de desempeño laboral o desempeño familiar sino de cultivar en tu interior, abonar, regar y mimar con cada acto que haces para crecer personalmente, esos que te tildan de “loca” en una sociedad anclada en una situación en la que lo único que vale es estar por encima de otros. Una sociedad que no considera al individuo como tal sino está unido al rebaño y el cual excluye “a patadas” a ese otro que intenta cambios que entiende es un beneficio para todos.
Y piensan que,
Si eres generoso algo quieres.
Si eres colaborador algo buscas.
Si eres participativo quieres sobresalir y no te lo van a permitir
Si eres trasgresor no encajas.
Si te opones a normas desfasadas en el tiempo no te adaptas.
Y pienso yo que,
No me callaré ante nada ni nadie y si me quieres como soy estoy dispuesta a entrar en vuestras vidas para quedarme pero sin condiciones, dándolo todo pero siendo yo misma, con mis defectos y mis virtudes, y sabiendo que a trabajadora, responsable y disciplinada no me gana nadie. Siendo como soy, abierta y trasparente a pesar de las consecuencias que sufriré y es que no puedo con las injusticias, los contravalores, la mala educación y tantos monos que hacen todo los que se les dice o los monos que se creen un poquito más inteligentes, pobres ignorantes, y se atreven a trepar queriendo llegar a una cima que se les queda muy grande porque amigos míos, para estar ahí arriba y mantenerte tienes que ser de una pasta muy especial y son muy poquitos quienes tienen y mantienen esa condición.
Hoy no es un buen día para mí. Hoy han despedido, tras 22 años de dedicación plena, y digo plena por tantas y tantas horas dedicadas en jornadas maratonianas que parecían no acabar nunca, a una muy buena amiga y me encuentro desolada.
Hoy acabo este post viendo mi futuro en ella y es que parece ser que hablar de lo que no se quiere oír o participar haciendo sombra todavía no es colaborar o compartir para sumar sino es ser enemigo de quien tiene miedo a perder porque nunca jugó limpio y se ganó lo que tiene con artimañas y engaños propios de quien poco quiere al prójimo.

 

¡Cuídate Mucho!

 

 

 

 

 

Foto: Un Whatsapp recibido hoy de una buena amiga y compañera de trabajo con el que quiero agradecerla publicamente  sus palabras y  cerrar así  este post.

Cenicienta, Pinocho y la madrastra de…

¿Cuántas veces escuchamos a amigos, compañeros y otras personas hablar de una entrevista de trabajo de una forma que no es la deseada? ¿Cuántas les hemos oído decir que no tenía nada que ver la oferta publicitada o que le hicieron llegar con la realidad del puesto de trabajo que desempeñan?

Esto es algo común. Es una estrategia que utilizan empresas para captar el mayor número de personas a las cuales entrevistar normalmente para trabajos precarios, mal pagados, no formados y sobre todo eventuales pero las conocemos, las tenemos contraladas y sabemos la función que desempeñan en el mercado laboral.

Pero el problema para mi es otro. El problema del que quiero hablar hoy en éste pequeño artículo son esas otras empresas, en las que te entrevista un directivo, tras pasar varios “cortes” del departamento de recursos humanos, quien solicitó a ese directivo o departamento que necesita un colaborador para un determinado puesto un perfil de candidato, una persona idónea para un determinado proyecto y que según se recoge en normativas públicas tiene un Job description concreto y al cual ha de ceñirse.

Pues bien, si aún creéis en los cuentos…hacéis muy bien porque la cenicienta existe, Pinocho trabaja con ella y la madrastra de blancanieves observa todo el cuento dispuesta a salir a escena con su maravillosa y roja manzana envenenada de dulces palabras con las que conseguirá adormecer tus ganas de conquistar la cima.

¿Y qué debemos de hacer? El trabajo se ha convertido en muchas ocasiones en un abuso de poder y de hacer. Las oficinas ya no son lo que eran.

Antes participabas de la empresa. Ahora acatas y te vas.
Antes te ilusionaba que tu jef@ te llamase a su despacho. Era señal de que las cosas iban bien. Te felicitaba por tu labor o te animaba a seguir en la línea de trabajo. Ahora, cada vez que te llama piensa, cual niño, ¿y ahora qué he hecho?
Antes veíamos a la empresa como un lugar en el que dejar parte de ti, gustoso de aportar. Ahora no te dejan colaborar vaya que sepas más que ellos.

El miedo a perder el trabajo ha convertido a los colaboradores, a las personas que forman las organizaciones, en las cenicientas de este cuento que tanto tiempo están llamando crisis. A los directivos medios en esos Pinochos que te regalan los oídos diciendo lo que quieres oír para tenerte “calmadito”, como ellos dicen y a esos otros “peces” en éste estanque que hacen de madrastas malas y al acecho del más talentoso dispuestas a envenenarles para que no progresen y les hagan sombra.

Y yo te digo ¡No lo permitas! ¡Cambiemos éste panorama laboral!

Luce por ti misma. Deslumbra a todos con tu trabajo y no permitas que otros brillen con tu luz y te releguen a la oscuridad.

No dejes ni que palabras te hieran, ni flechas te alcancen ni trabajos te esclavicen.

¡No seas la cenicienta de ningún cuento y si la más bella princesa!

#TrabajaFeliz y CALZATE UNOS BUENOS TACONES ROJOS

Zapatos rojos

“Los pisa cuellos y otros del montón”

¿Cuántos de vosotros no tenéis, conocéis u os han contado de ese compañero/a que a base de “pisar cuellos”, sin ningún tipo de escrúpulo y con la actitud de quien no tiene sentimientos consigue estar donde por méritos le tocaría estar a otros?

¡Qué mala gente!– diría mi madre.

Y sí, así es. Son personas que no temen que su conciencia explote por hacer daño gratuitamente. Son personas que no limitan la mofa constante a quien ya ven hundido. Son personas que critican sin parar a quien despunta y podría poner en peligro su puesto, ese que le llegó por ser “mala gente” pero que hacen que la organización sea rentable por que  no escatima esfuerzos en, valiéndose de todas las artimañas sucias y deshonrosa conocidas por su uso, vender a la par que se vende.

Y yo, que siempre estoy haciéndome preguntas a mi misma reflexiono y pienso ¡Esto tiene que tener fecha de caducidad!

No es posible que las personas de esta condición mantengan el éxito en el tiempo. No es posible que personas con esta falta de empatía perduren en organizaciones cada vez más innovadoras. No es posible que vivamos en un mundo empresarial en el cual se siga premiando al “malo” de la película y dejando escapar al ” más bueno” entre los mejores.

Hace días recibí por privado, consecuencia de un comentario que hice en mi tablón de Facebook y me hizo pensar en la de personas que en su entorno laboral están sufriendo las consecuencias de una mala decisión y yo, y desde aquí, digo ¡BASTA YA!

Honremos nuestra condición humana y seamos más humanos dejando a estas personas aisladas para que no puedan hacer mal alguno.

Os voy a copiar parte de mi conversación y estoy segura de que mis palabras, que se pueden extrapolar a  otras personas y entornos, van a ayudar a quien hoy lo necesite:

“Son muchos los momentos en la vida que no podemos controlar y que además injustamente se mantienen a nuestro alrededor haciéndonos daño pero ¿realmente crees que merece tu tiempo siquiera pensar en esa persona que te hace tanto mal? Cada persona tendrá el lugar que la corresponde por sus actos y si el azar no quiere que así sea tú con tu indiferencia la harán sentir que no es nadie y este tipo de personas buscan  y  tienen la necesidad  de verse protagonistas y por eso atacan a quien siente una agresión. Si solamente viésemos sus palabras y actos como tonterías realizadas por una desequibrada ¿a que tú lo verías de otra forma muy distinta y ella no tendría el poder que la habéis dado? Piénsalo xxxxxxxxx. Siempre digo que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio y te garantizo que si olvidas ese pasado y cada vez que te la cruces la saludas con educación y la mayor de tus sonrisas TÚ HABRAS GANADO la batalla amiga y no ella. Ójala mis palabras te ayuden a cerrar esa herida, que conozco, pero que casi no recuerdo y que me hizo olvidar por momentos mi verdadero valor, yo misma”

Querídimas organizaciones, el éxito empresarial llega gracias a las personas que componen la organización, con sus competencias profesionales y sus (casi más importantes) competencias personales  así que dejad de poner en puestos a este tipo de personas y sobre todo dejad de proteger sus acciones o iréis irremediablemente contaminando el espacio/tiempo y perdiendo eso tan valioso que nunca debemos olvidar. Trabajamos con personas y todos somos personas.

Tú misma

“Mi alma suspira”

Descolocada y pensativa por el azote de palabras nacidas de un simple ejercicio de simulación en el cual cada uno de nosotros debía de decir a otro compañero, desde una crítica en positivo, lo que nosotros percibíamos como áreas de mejora en su personalidad.

Y es cierto, soy muy sensible y me pregunto ¿es malo ser sensible? Soy una persona que siento y mucho. Siento el sol, el aire, la lluvia en mi cuerpo y me hacen sentir VIVA. Siento la tierra y la hierba bajo mis pies y me hacen sentir VIVA. Siento la piel de una persona rozando la mía y me hace sentir VIVA. Siento las palabras de quienes en ocasiones me rodean y me hacen sentir que …hay muchas cosas que cambiar.

Me conocéis, algunos más que otros, algunos en persona y otros en esta otra realidad que todos llamamos la VIDA 2.0 pero lo que si sabéis, lo que todos hacéis cuando me leéis es SENTIR.

Y es cierto, soy humilde y me pregunto ¿es malo ser humilde? Desde pequeñita me enseñaron que estamos en constante aprendizaje y es por eso que pienso que me queda tanto por aprender…Creo que lo que más me está haciendo pensar en esta mañana es que me han dicho “Tienes que ser menos humilde y quererte y valorarte más”.

Amigos, corregidme si así lo sentís pero para mi no tiene nada que ver quererse a uno mismo con la humildad con la que te enfrentes cada día a las situaciones que se nos plantean. Yo me quiero, y mucho, os lo puedo garantizar. Y dudo, si, hay veces que moralmente siento que desvanezco debido a circunstancias que se escapan a mi control y que me hacen más daño del debido pero me quiero. Y es más, me quiero tal y como soy, con mi extremada sensibilidad y mi humildad y pienso seguir trabajando cada día para escribir posts como éste y actualizaciones en mis muros para todos seamos más sensibles abriendo nuestras almas y seamos más humildes y agradecidos a la vida por que sólo vamos a vivir una vez y prefiero mil veces una sonrisa o una lágrima de alegría o de tristeza que la indiferencia de quien no conoce más que su ego y su coraza de súper persona con súper poderes y súper, súper, súper en todo los aspectos.

<<Escribo cuando algo me remueve el alma y sabéis que pretendo con mis palabras remover la vuestra y hoy , entre personas que no forman parte de mi vida, ajenas a mi realidad, de una generación que viene pisando fuerte y la cual, con sus varias carreras, varios idiomas, varios paises visitados, tienen demasiada prisa por saber, hacer y vivir pero sin sentir,  sentí de nuevo mi alma suspirar, algo  que les agradezco enormemente>>

Mariposa Sensible

Foto: Paloma Donaire

Jardín Tropical y Mariposario en el Zoo Santillana de Mar

De los sueños a la realidad pasando por el entorno laboral

¡Qué de cosas por hacer, decir y vivir!

Otro nuevo post que nace debido a que últimamente el  valor de la empatía,  como  cualidad humana , se está perdiendo, olvidando y casi extinguiendo y es necesario rescatarlo, hablar de ella, recuperarla en nuestras vidas y sobre todo incorporarla a nuestro día a día  ya que estoy convencida de que nos hace mejores personas.

Recientemente  comenté esto mismo en el blog que tengo en la red interna de mi empresa con unos puntos que podíamos practicar para mejorar nuestra empatía.  Estas palabras escritas en ese foro interno en ningún momento fueron por mi expuestas o dirigidas al entorno laboral, no explícitamente y por miedo quizás a que no sea bien visto o  no sean mis palabras compartidas pero amigos ¿esto tiene sentido? Pues creo yo que como dice una gran amiga mía, y por cierto grandísima  maestra en el mundo de los recursos humanos y en la gestión de las personas, mi queridísima Eva Collado Durán,  somos los valientes lo que conseguimos los cambios, las cabezas de turco quizás, los guillotinados por destacar en asuntos que en ocasiones pueden resultar “molestos” en entornos muy rígidos de estructuras convencionales y en las cuales “uno habla y el resto asiente” . Pero si restringimos nuestros pensamientos y acciones en ámbitos susceptibles de ese cambio que entendemos necesario estamos desviando nuestra energía de lo que realmente nos interesa, las personas.

Allá fuí pues como una loca y dejé mi poso en la red, confiada, resuelta y con una primera pregunta que hice para plantear así el tema y con el desarrollo que os copio a continuación:

¿Qué será de una empresa en la cual sus trabajadores solo se miran a si mismos condicionados por el tiempo empleado en proyectos empresariales y obviando que las personas son lo verdaderamente importante y el mayor valor de su organización?
¿No pensáis que esa empresa estará abocada al fracaso?
Mi intención es haceros pensar, a todos, sembrar la duda, crear un momento de reflexión o quizás de inspiración y haceros sentir lo que siento yo cuando abro como hoy mi correo de empresa y leo unas palabras que ya me dijeron mirándome a los ojos pero que esta persona quiso nuevamente plasmar en un mensaje.
Sus palabras han sido: Muchas gracias cariño POR TODO, a ver si puedo !!!!
Uff… esto me hace sentir muy bien, feliz, satisfecha de haber dedicado unos minutos a una persona que se encontraba realmente al límite y a la cual abrazé, besé y alenté dándola palabras de ánimo y tranquilidad. Y es que ¿tiene algo de malo abrazar, besar y dar cariño a un compañero de trabajo?
Esto es lo que quiero que todo el mundo sienta. Sentir que podemos vender sueños, sentir que las ilusiones se convierten en realidades, sentir que podemos aportar, sumar y ayudar a quien en ese momento no ve la salida.
En definitiva, ser más empáticos y más humanos.
Aquí os dejo un vídeo que recibí también por privado de un amigo que está a miles de kilómetros de aquí, José Luis Rapela, y quien  captó la esencia de mis intenciones y sentimientos hace tiempo.
Espero que os guste y que sigamos compartiendo:
 
 

 

Esto expuse con la intención de promover cambio y si una sola persona ese día se acercó a su compañero y le preguntó, se interesó y le apoyó, entonces me doy por satisfecha. Ahora sólo toca seguir trabajando en ésta línea, nada fácil, para que todos pensemos como equipo, buscando las sinergias necesarias que nos harán entrar a una oficina o cualquier lugar de trabajo con una sonrisa inmensa ya que iremos a reunirnos, a trabajar con ese compañero o compañera que un día nos dió un poquito de si mismo para que la máquina no parase, para que “estar” fuese una jornada agradable y no un “me quiero ir“.