¿Rebajas al 50% 60% y hasta el 70% en tus empleados?

¡¡¡Rebajas, Rebajas, llegaron las rebajas y llegaron para quedarse en el mundo laboral!!!

 

Pienso en tantos y tantos profesionales que están cobrando sueldos muy por debajo de lo que el mercado les estaba pagando hace unos poquitos de años y que están siendo total y absolutamente infravalorados, abusados, explotados e incluso denigrados en algunos casos sólo por que nos hemos agarrado a la palabra “crisis” como si fuese lo único que existe y lo único que queda de cara al futuro… Pero amigos os puedo decir y vaticino una gran caída a todas esas organizaciones que se amparan en estos tiempos difíciles para justificar los bajos sueldos, los horarios extralimitados y no pagados y la mala educación y falta de respeto tanto personal como profesional dirigida hacía las personas por que, yo que soy un poco refranera digo que “quien hoy siembra vientos mañana recogerá tempestades”

 forges

¿A que muchos de vosotros tenéis después de leer ésta introducción una o varias empresas en mente en las cuales no trabajaríais nunca por eso que os contaron amigos, familiares o conocidos?

Esa es la cuestión. Una empresa en la que todo el mundo quiera trabajar tendrá siempre el mismo comportamiento con sus empleados pese a las circunstancias económicas en las cuales se vean envueltas ellas, como organización, o el país en el cual estén ubicadas.

No confundamos aquí el hecho de que estamos hablando de la empresa privada y ésta no puede mantenerse de las subvenciones comunitarias, créditos a fondo perdido o ingresos indefinidos e injustificables como parecen darse en la empresa pública. Aquí, en la empresa privada, es responsabilidad de todos el mantenerse a flote, el vender, el ser y el estar y es por eso que desde las direcciones generales, jefes de áreas, direcciones de equipo etc. no han de olvidar que trabajan con personas y que esas personas son pieza fundamental del engranaje que mueve su empresa pero que en ocasiones, por la privacidad de las mismas y el bien común de todos, tienen que realizar acciones que pueden ser dolorosas para todos como es la rescisión de contratos por diferentes motivos en los que ahora no vamos a ahondar.

Planteemos una cuestión: Si no te preocupas de mantener tu coche a punto haciéndoles todas las revisiones necesarias y llevándolo a los mejores talleres, las mejores manos, ese coche te puede dar problemas, dejarte tirado, dejar de funcionar o estropearse sin arreglo y sin remedio.

Las personas en las organizaciones son iguales. Tienen que ser “captadas” y “reclutadas” por el salario que pagaríamos según las prestaciones (competencias) que tenemos y necesitamos incorporar a la empresa. No podemos comprar un coche de alta gama al precio de un coche de gama inferior. ¿Quién te lo va a vender? Y lo más importante ¿Pagaríamos 500€ si vale 3500€ con la tranquilidad de que no nos están engañando o están haciendo algo que al menos moralmente no parece “legal”?

Empresas que hoy en día contratan personas con salarios de saldo y contratos basura ¿realmente creen que están obteniendo una ganancia con una contraprestación de servicios óptimos para su organización?

Viñetas-Forges

Si contratamos personas con jornadas maratonianas y con sueldos que en poco superan al salario mínimo interprofesional para trabajos muy específicos que han requerido una formación anterior de años ¿realmente creemos que tendremos a los profesionales comprometidos y responsables?

Pienso en esto, leo sobre esto y veo cada día casos particulares y cercanos que me cuentan, en primera persona, como son tratados por sus jefes, como se les engañó con falsas promesas y como además no llegan a final de mes y ¿sabéis lo que yo les digo a todos?

¡¡Nen@ tú vales mucho!!

 

Señores, a buscar quien realmente les valore y valore sus cualidades y a encontrar esa empresa donde el valor principal y la misión de la misma sean las personas como activo a cuidar por encima de cualquier otro interés.

Existen, me consta, pero tienen que ser valientes y salir de esta maravillosa zona de confort que nos arropa y precariamente nos mantiene en estado letárgico por miedo a mover un dedo y que se derrumben todas las piezas a nuestro alrededor. Creemos que eso sería un caos, sería nuestro big bang personal pero todo cambio tiene cosas positivas y esos cambios hay, en muchas ocasiones, que provocarlos.

Así que les digo a todos ustedes que sean pues ese maravilloso vehículo para su organización y a las organizaciones que busquen buenos coches, con la gama necesaria para cada necesidad, pero cuídenlos porque son su mejor inversión y las rebajas…ya saben, déjenlas para comprar caprichitos en los pequeños comercios.

Os dejo éste enlace a las empresas mejor valoradas en el 2014 para que os oriente en la búsqueda y consigáis alcanzar vuestros objetivos.

¡Suerte y mucho ánimo!

Imagenes: Forges

“Márcame como SPAM”

Hay quienes ven en mis palabras un mensaje.
Hay quienes ven en mis mensajes una intención.
Hay quienes ven en mi intención una estrategia.
Y hay quienes dicen que la estrategia soy yo.

Poco me conocéis los que tan ligeramente os atrevéis a juzgarme y pocas serán las inquietudes que palpitan en vuestro corazón y es que no hay nada más fácil y cómodo que mirar la paja en el ojo ajeno y no respetar o tolerar la opinión o los actos de los que queremos diferenciarnos del resto con la única opción que vemos posible, la única posición que nos hace sentirnos realmente cómodos, la única forma de expresión que encontramos compatible y combatible contra ésta sociedad que nos oprime cada día más y nos amordaza para que no hablemos libremente y con la verdad como único referente.

Valiente me dicen unos y loca la mayoría por defender que el ser humano es bondadoso, solidario, caritativo y bueno por nacimiento pero es que así somos querid@s sólo que nos dejamos envolver por una parte de esta sociedad que también existe, en una pequeña minoría diría yo, y que sabe hacer mucho y más ruido que yo o los que intentan alzar la voz también.

Cierto es que yo no tengo el altavoz de los “grandes” financieros de este país porque ellos pueden decir que debido a los sueldos precarios las familias se sienten cada día más ahogadas o rozando, en muchísimas ocasiones el umbral de la pobreza pero, y aquí llega lo que quiero destacar, si lo digo yo, tal y como estoy haciendo en un post que públicamente muestro al mundo, soy una disruptiva quejicosa que debe de tener problemas en su empresa y se desahoga locamente escribiendo en un ordenador tonterías que pocos leerán.

Cierto es que yo no tengo el altavoz de los “grandes” gurús de los recursos humanos quienes pueden decir y dicen que el cambio ha llegado y que nuestras empresas tienen que apostar fuerte y decir adiós a esos jefes calienta sillas y tienen que empezar a ser gestionadas por líderes pero si lo digo yo, ganándome otro puntito negativo, se entenderá que tengo un problema con mi jefe, que no lo creo líder y que lo considero una persona “no apta”

Y cierto es también que no tengo el altavoz de los “grandes” coach quienes nos ayudan a desarrollarnos profesional o personalmente de una manera especialmente eficaz y quienes insisten en decir que todos necesitamos someternos en algún momento de nuestra vida a un proceso de coaching, personalmente si no somos capaces de poner un foco en nuestra vida, o profesionalmente para ayudarnos a integrarnos, desgranarnos, potenciarnos, etc., o lo que viene a ser lo mismo, ser un mejor profesional pero…si esto lo digo yo puede interpretarse o que tengo algún problema personal, cosa que no gusta a priori en ningún entorno, o que me vuelvo a quejar de que en mi entorno laboral se necesitan mejoras que han de ser realizadas por consultorías externas o por equipos de coach especializados lo que dará nuevamente lugar a otra errónea interpretación.

¿Qué quiero decir con todo esto?

La respuesta es tan sencilla como yo misma y es que no hablo de nadie en particular y de todo en especial ya que estamos sumidos en unos momentos de crisis de valores en los que todo vale, todo está permitido y todo se consiente conscientemente por parte de todos por temor a perder un trabajo, una casa o un estatus económico y de lo que no nos damos cuenta es de la de personas que ya lo perdieron todo por tanto permitir y por tan poco como luchamos.

Desahucios, niños que no comen una vez al día, familias enteras sin recibir ningún tipo de prestación por parte del estado y ¿qué hacemos los que todavía tenemos “algo”? Miramos a otro lado esperando que a nosotros no nos pase o pensando que a nosotros no nos pasará porque nosotros “somos mejores” o “tenemos una mayor cualificación” o “hicimos mejor las cuentas” o miles de “oes” que no son más que excusas para no ver lo que está pasando y es que tener un trabajo y un techo señores no es un privilegio sino un derecho pero lo hemos olvidado, hemos olvidado que tenemos derechos y nos conformamos con que no nos quiten más ¿verdad?

Pues yo digo que no podemos quedarnos callados y consciente, muy, muy consciente de que cada vez que hablo puedo suscitar reacciones contrarias a mi posición y sin tener ese maravilloso altavoz por no ser nadie digo que no nos pueden amordazar y que sin ánimo de buscar enemigos invito a la reflexión particular de cada uno de vosotros y a que os digáis a vosotros mismos si no merece la pena alzar la voz, tu voz, que unida a otras muchas harán muchas voces que hablarán para intentar concienciar a más y más gente y retomar así ese camino perdido de bondad, caridad y solidaridad entre nosotros.

Esto no es un manifiesto invitando a la guerra, todo lo contrario, es un comunicado intentando que, con nuestros actos, podamos encontrar la paz en nuestros corazones, los que la busquen claro o la necesiten.

Para el resto “Márcame como SPAM”

La #marcapersonal, nuestra #marcadeagua para mostrar al mundo empresarial.

Empiezo con algo que ya sabéis. Soy una persona que cada día se despierta con ganas de ir a trabajar pero que no piensa que el trabajo sea su única fuente de ingresos y es que no hay mayor satisfacción personal que atesorar en mi interior conocimientos que más tarde, cuando siento esa inspiración casi divina, en mi caso, suelto en forma de post o pequeñas gotitas en mis redes viendo que muchos de vosotros compartís mis inquietudes.

Creo que una mente despierta y con ganas constantes de saber de aquí y de allá reconforta más y mejor que el más valioso de los libros ya que es tan rica en elucubraciones que por sí misma encuentra soluciones a eso que en principio parecía un problema aunque si tengo la opción del buen café o comida con amigos pongo mi mente a descansar en estado letárgico para disfrutar de lo realmente valioso, las personas, mis personas, mi entorno, el entorno…

Ahora, y lo que ocupa hoy mi cabecita loca, son las personas que forman una organización.

Yo, como dice una gran amiga y copiando a los grandes (siempre con el permiso que se que ellos me conceden) los voy a llamar “los colaboradores”, esos que o están en constante movimiento o el movimiento, como si de un tsunami se tratase, los sacará fuera de esa organización para no volver jamás.

Y es que las nuevas tecnologías y las nuevas responsabilidades adquiridas por el colaborador, hacen que sus competencias cambien, al mismo tiempo que los conocimientos requeridos. Es por esto que debemos seguir la corriente, dejarnos llevar por lo que “está de moda” que llamamos así erróneamente, formarnos e informarnos de lo que el mercado está demandando y prepararnos para lo que llega pero ¿hoy es suficiente tener unas competencias profesionales de esas que tiran de la silla a cualquier por su espectacularidad? Yo, sinceramente, valoro muchísimo más a las personas por su competencias personales pero claro, yo sólo soy una aprendiz en este mundo de sabios.

Pero, y volviendo a la carga, ¿no creéis que es más valioso, a priori, tener a una persona a tu lado que tenga la competencia personal del trabajo en equipo por sus habilidades sociales, por ejemplo? ¿De qué nos sirve contratar en las empresas a personas que desarrollan muy bien determinadas funciones si estas han de ser compartidas y creadas en un equipo de gestión en el cual esta persona no encaja ni encajará?

Las competencias profesionales se aprenden, ser practican y se llevan a los proyectos con éxito pero las competencia personales o están o no están, no se aprenden, aunque si se pueden desarrollar y ayudan a crean grandísimos proyectos.

Dime entonces, ¿vas a seguir haciendo entrevistas a partir de un currículo convencional en el cual sólo reflejamos nuestra formación académica y nuestra experiencia laboral?

Da un paso más allá en la contratación. Deja de ser un departamento de Recursos Humanos (espero que todavía no te autodenomines dpto. de Personal) para pasar a ser un Departamento que Gestione Personas y que al amparo y con el apoyo de la dirección tengáis y mantengáis el objetivo crear y co-crear junto a vuestros colaboradores esa organización en la cual las personas sean felices en su trabajo.

Una persona feliz es una persona productiva.

Las personas buscamos felicidad en todos los ámbitos de nuestras vidas y las empresas buscan personas productivas, con capacidad de afrontar proyectos, con motivación suficiente para no tener que ser dirigidas sino que sean autogestionables y sepan organizar su tiempo y su trabajo tan autónomamente como eficientemente.

Este tipo de personas, estos talentosos existen, están en el mercado pero no los encontrarás leyendo los últimos currículos que llegaron a tu mesa (práctica común en la mayoría de empresas). Estas personas tienen que ser descubiertas y por eso te invito y te animo a que mires más allá del convencionalismo al que estás acostumbrado y te formes como profesional en las últimas tendencias en reclutamiento para tu organización.

Este será el éxito que os hará destacar entre el resto. Este seré el motivo por el cual tus talentos no querrán marcharse y los que están fuera querrán entrar. El éxito de tu empresa será siempre la aportación de cada una de las personas que la forman y por eso de ti depende estar o no estar en el futuro.

¿Cómo organización quieres mantenerte en la convencionalidad que te aporta la seguridad de lo conocido o prefieres subirte al carro de la innovación buscando el camino hacía el éxito futuro¿

Y tú cómo colaborador ¿quieres mantenerte anclado en un presente si futuro o prefieres dar el salto hacía el desarrollo personal y la felicidad laboral?

Frases_ Martin Luther King Jr.

              ¡Reflexionen damas y caballeros!

Codo a codo y no a codazos…

¿Cómo influye la dirección de personas en una organización?

La realidad es que existen varias realidades paralelas en los modelos de gestión de las personas dentro de las organizaciones pero yo voy a hablar de los dos modelos que más conozco.

Hay organizaciones que creen firmemente en la colaboración horizontal, las menos y la menos implantada, y otras empresas que creen que la única estructura viable es una estructura piramidal en la que el esté más arriba será más poderoso y por ende tendrá todo el poder de decisión y según vamos bajando hacía abajo el poder se va reduciendo hasta llegar a los empleados de menor categoría profesional, según éste ranking de poder.

¿Cuándo surgen los conflictos?

Dentro de las organizaciones el adquirir poder se ha convertido en la prioridad absoluta del ser humano. Tal y como ocurre en el reino animal parece ser que hemos desenterrado ese instinto que nos hace creer que tenemos que ser el rey de la jungla, el líder de la manada, el alfa del grupo y así, con ese poder llegar a la cúspide de la pirámide, a lo más alto de las escaleras, a la meta que tanto tiempo llevamos ansiando pero ¿qué tendrás que hacer para llegar allí?

El instinto que nos hace ser ambiciosos, competitivos y luchadores no es malo siempre y cuando esté bien canalizado. El problema es que hoy en día está todo permitido y si para subir a la colina tienes que deshacerte de obstáculos en el camino no pasa nada.

“Solo son personas como tu pero tú tranquilo que a ti lo único que tiene que importante es tu carrera, tu ascenso a la cúspide.
Pisa y remata que te llegará el premio. Llegarás a ser jefe. Si, serás jefe y tendrás a un grupo de personas a tu cargo pero no a un equipo amigo. Los equipos se ganan antes de empezar el partido siempre, cuando aún no eres poderoso, cuando estás en paralelo y trabajas codo con codo con los que fueron tus compañeros y cuando ante las mismas oportunidades para ti y tus compañeros tú juegas limpio y sin hacer trampas te ganas el respeto del sillón que te han concedido.
El conflicto llega cuando se intenta instaurar un clima agradable de trabajo con el látigo de verdugo pensando que se ha ganado ese privilegio y se confunde un sillón y un despacho con la posibilidad de humillar y vapulear por que le respalda un cargo ganado, según su ego, por su esfuerzo. Ese mismo ego no le deja ver los daños causados, el dolor infringido y los corazones dañados de tantas y tantas personas que creyeron en usted, en tu discurso político de cambios a mejor y que quedaron en mejorar su despacho, su posición social y su coche”

El miedo obliga en muchas ocasiones a aguantar situaciones no merecidas y sobre todo que vulneran todos nuestros derechos y los tiempos que vivimos no contribuyen a que esto mejore pero no podemos parar de trabajar en los cambios. Tenemos que seguir buscando el modelo de la cooperación, colaboración y compromiso enmarcado dentro de una ética profesional que nos permita desarrollarnos profesionalmente con la efectividad necesaria que nos impulse al éxito. Este éxito será compartido porque no será un éxito individual, no tendrá un nombre y apellidos sino una marca. Esa marca de empresa que entre todos hemos creado y que nos ha elevado a los altares de los grandes.

La empresa de los que luchan codo con codo y no a codazos.
La empresa de los que ponen muletas a quien las necesita y no zancadillas.
La empresa de los que tienden la mano para agarrar con fuerza y no para abofetear.

En definitiva decir que si queremos un nuevo modelo de empresas y buscamos aportar, tenemos que tener presente que en una entrevista de trabajo no solo tú eres el foco de atención. La empresa a la cual estás optando y la que parece requerir tus servicios profesionales puede no ser tan maravillosa como la pinta así que investiga antes y durante sobre sus políticas sociales, comentarios en las redes sociales, su marca. Todas las empresas tienen una marca interna y externamente expuesta por comentarios deliberados o fortuitos de empleados o por modelos de acción estratégicamente definidos por la empresa y puede ser fácil de averiguar si sabes buscar. Esto, junto a las condiciones del puesto ofertado, también te puede ayudar a decidir.

Espero que los que estéis en búsqueda activa de empleo encontréis pronto ese lugar deseado que SI EXISTE y en el cual estoy segura que os encontrareis realizados profesionalmente hablando.

Mucha suerte, ánimo y unas magníficas frases para recordar !!

Autor @jestepar

Autor @jestepar

Cenicienta, Pinocho y la madrastra de…

¿Cuántas veces escuchamos a amigos, compañeros y otras personas hablar de una entrevista de trabajo de una forma que no es la deseada? ¿Cuántas les hemos oído decir que no tenía nada que ver la oferta publicitada o que le hicieron llegar con la realidad del puesto de trabajo que desempeñan?

Esto es algo común. Es una estrategia que utilizan empresas para captar el mayor número de personas a las cuales entrevistar normalmente para trabajos precarios, mal pagados, no formados y sobre todo eventuales pero las conocemos, las tenemos contraladas y sabemos la función que desempeñan en el mercado laboral.

Pero el problema para mi es otro. El problema del que quiero hablar hoy en éste pequeño artículo son esas otras empresas, en las que te entrevista un directivo, tras pasar varios “cortes” del departamento de recursos humanos, quien solicitó a ese directivo o departamento que necesita un colaborador para un determinado puesto un perfil de candidato, una persona idónea para un determinado proyecto y que según se recoge en normativas públicas tiene un Job description concreto y al cual ha de ceñirse.

Pues bien, si aún creéis en los cuentos…hacéis muy bien porque la cenicienta existe, Pinocho trabaja con ella y la madrastra de blancanieves observa todo el cuento dispuesta a salir a escena con su maravillosa y roja manzana envenenada de dulces palabras con las que conseguirá adormecer tus ganas de conquistar la cima.

¿Y qué debemos de hacer? El trabajo se ha convertido en muchas ocasiones en un abuso de poder y de hacer. Las oficinas ya no son lo que eran.

Antes participabas de la empresa. Ahora acatas y te vas.
Antes te ilusionaba que tu jef@ te llamase a su despacho. Era señal de que las cosas iban bien. Te felicitaba por tu labor o te animaba a seguir en la línea de trabajo. Ahora, cada vez que te llama piensa, cual niño, ¿y ahora qué he hecho?
Antes veíamos a la empresa como un lugar en el que dejar parte de ti, gustoso de aportar. Ahora no te dejan colaborar vaya que sepas más que ellos.

El miedo a perder el trabajo ha convertido a los colaboradores, a las personas que forman las organizaciones, en las cenicientas de este cuento que tanto tiempo están llamando crisis. A los directivos medios en esos Pinochos que te regalan los oídos diciendo lo que quieres oír para tenerte “calmadito”, como ellos dicen y a esos otros “peces” en éste estanque que hacen de madrastas malas y al acecho del más talentoso dispuestas a envenenarles para que no progresen y les hagan sombra.

Y yo te digo ¡No lo permitas! ¡Cambiemos éste panorama laboral!

Luce por ti misma. Deslumbra a todos con tu trabajo y no permitas que otros brillen con tu luz y te releguen a la oscuridad.

No dejes ni que palabras te hieran, ni flechas te alcancen ni trabajos te esclavicen.

¡No seas la cenicienta de ningún cuento y si la más bella princesa!

#TrabajaFeliz y CALZATE UNOS BUENOS TACONES ROJOS

Zapatos rojos

De los sueños a la realidad pasando por el entorno laboral

¡Qué de cosas por hacer, decir y vivir!

Otro nuevo post que nace debido a que últimamente el  valor de la empatía,  como  cualidad humana , se está perdiendo, olvidando y casi extinguiendo y es necesario rescatarlo, hablar de ella, recuperarla en nuestras vidas y sobre todo incorporarla a nuestro día a día  ya que estoy convencida de que nos hace mejores personas.

Recientemente  comenté esto mismo en el blog que tengo en la red interna de mi empresa con unos puntos que podíamos practicar para mejorar nuestra empatía.  Estas palabras escritas en ese foro interno en ningún momento fueron por mi expuestas o dirigidas al entorno laboral, no explícitamente y por miedo quizás a que no sea bien visto o  no sean mis palabras compartidas pero amigos ¿esto tiene sentido? Pues creo yo que como dice una gran amiga mía, y por cierto grandísima  maestra en el mundo de los recursos humanos y en la gestión de las personas, mi queridísima Eva Collado Durán,  somos los valientes lo que conseguimos los cambios, las cabezas de turco quizás, los guillotinados por destacar en asuntos que en ocasiones pueden resultar “molestos” en entornos muy rígidos de estructuras convencionales y en las cuales “uno habla y el resto asiente” . Pero si restringimos nuestros pensamientos y acciones en ámbitos susceptibles de ese cambio que entendemos necesario estamos desviando nuestra energía de lo que realmente nos interesa, las personas.

Allá fuí pues como una loca y dejé mi poso en la red, confiada, resuelta y con una primera pregunta que hice para plantear así el tema y con el desarrollo que os copio a continuación:

¿Qué será de una empresa en la cual sus trabajadores solo se miran a si mismos condicionados por el tiempo empleado en proyectos empresariales y obviando que las personas son lo verdaderamente importante y el mayor valor de su organización?
¿No pensáis que esa empresa estará abocada al fracaso?
Mi intención es haceros pensar, a todos, sembrar la duda, crear un momento de reflexión o quizás de inspiración y haceros sentir lo que siento yo cuando abro como hoy mi correo de empresa y leo unas palabras que ya me dijeron mirándome a los ojos pero que esta persona quiso nuevamente plasmar en un mensaje.
Sus palabras han sido: Muchas gracias cariño POR TODO, a ver si puedo !!!!
Uff… esto me hace sentir muy bien, feliz, satisfecha de haber dedicado unos minutos a una persona que se encontraba realmente al límite y a la cual abrazé, besé y alenté dándola palabras de ánimo y tranquilidad. Y es que ¿tiene algo de malo abrazar, besar y dar cariño a un compañero de trabajo?
Esto es lo que quiero que todo el mundo sienta. Sentir que podemos vender sueños, sentir que las ilusiones se convierten en realidades, sentir que podemos aportar, sumar y ayudar a quien en ese momento no ve la salida.
En definitiva, ser más empáticos y más humanos.
Aquí os dejo un vídeo que recibí también por privado de un amigo que está a miles de kilómetros de aquí, José Luis Rapela, y quien  captó la esencia de mis intenciones y sentimientos hace tiempo.
Espero que os guste y que sigamos compartiendo:
 
 

 

Esto expuse con la intención de promover cambio y si una sola persona ese día se acercó a su compañero y le preguntó, se interesó y le apoyó, entonces me doy por satisfecha. Ahora sólo toca seguir trabajando en ésta línea, nada fácil, para que todos pensemos como equipo, buscando las sinergias necesarias que nos harán entrar a una oficina o cualquier lugar de trabajo con una sonrisa inmensa ya que iremos a reunirnos, a trabajar con ese compañero o compañera que un día nos dió un poquito de si mismo para que la máquina no parase, para que “estar” fuese una jornada agradable y no un “me quiero ir“.