Pensamientos a color

Sentada en mi sillón, frente al ordenador y con una ventana como única distracción observo que soy capaz de quedarme absorta contemplando, en un día como hoy, un día gris, como las nubes se mueven al son del viento que, caprichoso, las lleva al punto cardinal que más le apetece.

Veo como cambian. Veo sus formas. Imagino cosas.

Ayer hablé con algunas personas del color gris y de cómo en algunos momentos así lo vemos todo. Y es normal. El gris es otro color que aparece en el arcoíris y por lo tanto está presente en nuestras vidas pero ¿Por qué de vez en cuando viene a instalarse y parece no querer irse?

Una actitud positiva parece tener la solución a todo pero por mucho que haya personas que siempre esbozan una sonrisa, que siempre tienen una palabra amable, que siempre tienen la solución a un problema también han tenido que vivir en algún momento de su vida un día, una semana o un período gris.

No puedes decir “tengo un familiar muy enfermo” pero estoy happy.

Tener una actitud positiva ante esa enfermedad y la esperanza de supervivencia unido a tu apoyo y sus ganas de luchar te hacen seguir adelante como si nada pasase pero hay días que el arcoíris se torna monocromático y creo que todos nos merecemos la licencia de dejar de sonreír, de dejar de estar happys.

Hay días en los que tomas consciencia de quién te rodea, del porque te rodea y sobre todo de que haces tú a su lado.

Ese día también es gris. Ese día en el que te das cuenta que elegiste mal la compañía. Ese día en el que descubres que eres persona. Si, si…eres una persona y no una muñeca de usar y usar y usar hasta que se rompa o te canses de ella. Ese día en el que ya no quieres una sola voz más en tono amenazante, ni un gesto humillante, ni una habitación a solas para encontrar la paz.

Hay días en los que dices basta a tanto y tanto abuso, risas, mofas y exclusiones.

Ese día también es gris. Ese día en el que te das cuenta de que si estás te hacen creer que eres imprescindible, valiosísima y necesaria pero que cuando desapareces, porque te rompes, no recibes ni una llamada de preocupación.

El gris existe, el gris está, el gris perdura pero como bien dice una amiga mía ¿Por qué me voy a quedar en el gris existiendo tantísimos colores más?

Sólo es cuestión de saber dónde quieres estar y el gris tendrá su encanto pero no para mi vida.

Yo quiero pasearme por todos los colores del arcoiris y vivir cada día en un color diferente pero sobre todo con el color que me de  la alegría, la sonrisa, la paz y la fuerza para ser feliz y hacer feliz a los demás.

¿Me acompañas?

Pensamientos color Pensamientos en BN

Foto: Paloma Donaire

Título: “Pensamientos a color”

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Yo no me rindo, lucho por mis sueños

Qué difícil, en los tiempos que vivimos, que lo que te apasiona en tu profesión sea visto como lo que el mundo necesita, se convierta en una misión y por vocación lo lleves a cabo y te remuneren por ello.

Lo normal es ver personas desmotivadas en puestos que nada le interesan pero por llevar un sueldo a casa o porque fueron allí colocados hacen lo que se les pide durante su jornada laboral y no miran más allá del cumplimiento de sus funciones.

Esto hay que cambiarlo y esto no es culpa sólo del trabajador. Hay que crear el cambio, hay que redirigir el camino en los departamentos que se encargan de seleccionar a los miembros de tu organización. Tenemos que buscar la excelencia en la selección, el reclutamiento y la “colocación” de nuestro capital humano porque eso, nuestra fuerza como gran equipo formado por colaboradores que interactúan y se relacionan interdepartamentalmente aportando al grupo, será lo que nos haga grandes y nos permita avanzar en este entorno tan competitivo y en constante cambio.

Y pensarás ¿cómo voy yo a conseguir yo esto? Valorándote y valorando el trabajo que haces ya que sólo así podrás valorar el trabajo de los demás, de tu entorno y podréis encontrar ese equilibrio que sólo los grandes equipos consiguen alcanzar.

¿Te atreves? Pues vamos a poner un pie delante del otro y vamos a intentarlo por que…

Yo no me rindo, lucho por mis sueños.

Yo no me dejo llevar, nado contracorriente si hace falta.

Yo no digo si a todo, mantengo el sentido crítico ante situaciones dificiles.

Yo creo en mi y creo en ti, formaremos un tandem extraordinariamente eficiente.

Sólo me falta que te creas esto, que creas en ti y que creas  que el cambio es posible. El resto lo construiremos con la ilusión de los grandes proyectos amigo.

¿Me das la mano y juntos hacemos el camino ?  🙂

Escultura de Glenna Goodacre, situada en Blount Cultural Park, Montgomery, Alabama, USA.

Foto: Escultura de Glenna Goodacre, situada en Blount Cultural Park, Montgomery, Alabama, USA.