Me rompí para caminar en libertad (epitafio para el 2014)

…y me rompí en mil pedazos.

Y mientras caía respiraba aliviada. Suspiraba por que el momento había llegado. Me liberaba de toda la carga que tanto pesaba y empezaba a sentirme libre para llorar, reír, correr o huir sin tener que explicar nada, sin tener que avisar por temor, sin tener que justificar cada paso.

Me rompí para caminar en libertad (epitafio para el 2014)

¿Qué puedo escribir en éste último post que tanto necesito publicar pero que he de cuidar en forma y contenido por ser mi estilo un tanto controvertido?

¿Qué puedo escribir que a todo el mundo agrade y nadie agravie?

¿Qué queréis escuchar? ¿Qué os puede interesar?

¿Queréis que hablemos de las empresas y su decadente estilo de organización en el cual y amparándose en esa “palabra” maldita que no pienso repetir han llegado a degradar tanto el mercado laboral que estamos repitiéndonos constantemente eso de “soy afortunado por tener un trabajo” cuando un trabajo es un derecho y no un privilegio?

Esas empresas que ahogan a sus colaboradores consumiéndoles hasta ese punto de no retorno al cual llega una persona que pierde toda confianza deben quedar en el 2014 y con él sus prácticas de un pasado que no encaja ya en éste nuevo modelo de futuro emergente y en el cual el talento “se os va” por no saber gestionarlo.

O quizás ¿queréis que hablemos de cómo se censura la verdad por sentirla como una amenaza ante la gran mentira que hemos creado a nuestro alrededor para expiar nuestras culpas? Somos una sociedad consumista, derrochadora y que vive intentando siempre aparentar y por eso cuando cargamos nuestros carros con regalos en éstas fechas gastándonos en ocasiones lo que no tenemos no sentimos remordimiento de conciencia porque fuimos solidarios cuando nos lo pidieron, esa única vez, y por lo tanto nos hemos ganado el derecho de no explicar a nuestros hijos que una sociedad consumista en la que hacemos imprescindible lo materialmente prescindible es una sociedad abocada al fracaso, es una vida esclavizada, es una vida de mentira que nos quieren hacer creer como válida pero en la cual, todos los que nos hemos roto, hemos decidido luchar y reivindicar en cada ocasión que se nos presente que podemos vivir en una sociedad mucho más justa para todos donde las desigualdades desaparezcan definitivamente.

También podemos hablar de mí pero ¿qué os puedo contar que pueda interesaros? No soy más que una aprendiz de todo, ya lo sabéis, ya os lo he dicho en más de una ocasión, que escribe como quien habla en voz alta y con el único recurso de su corazón como herramienta que facilita el dictado de éstas letras pero la realidad es que es el único tema del que puedo hablar por ser el único que domino.

¿Hablamos de mi desarrollo personal? ¿De mi corazón? ¿De mis sentimientos?

No voy a hacer un balance del año 2014. Sólo diré que  los últimos 18 meses, en el plano personal-familiar, han sido de esos que te gustaría borrar de un plumazo por todo lo que he llorado y todas las veces que mi corazoncito, encogido, ha tenido que, valientemente, sonreír y tirar hacia delante.

Estas situaciones te hacen pensar, meditar y valorar lo que tienes y como lo obtienes, lo mantienes y sobre todo si es lo que quieres de aquí en adelante. Estas situaciones tan dolorosas que TU no eres capaz de controlar, que TU no eres capaz de eliminar para que dejen de hacer daño son esos puntos de inflexión que te hacen dar un giro de 360º para volver a replantearte y poner patas arriba tu maravillosa y acomodada vida.

TÚ que siempre tuviste tu vida contralada te das cuenta que quieres y no puedes. Qué haces y deshacen. Que no mandas, que no pintas, que no importas.

TÚ que siempre fuiste dueña de tu vida te acabas de dar cuenta que perdiste las riendas hace mucho tiempo.

¿Qué pasa entonces? Se produce un cataclismo en tu interior que te hace saltar en mil pedazos y todos los que te rodean se asombran – no puede ser,  Paloma es la persona más fuerte que he conocido nunca – se dicen y tú, que estás destrozada, todavía intentas disimularlo, si puedes.

Y se acaba el 2014 amigos. Disimulando con unos y rota con otros pero con una maravillosa sensación de paz interior porque hace días decidí ser valiente y arriesgarme a ser como soy y decir la VERDAD allá donde esté y es que no puede haber nada peor que el dolor que ya he padecido y quizás no encuentre el camino deseado pero al menos habré intentado conseguirlo tal y como predico, sirviendo de ejemplo, respetuosa, integra y honesta conmigo y con los demás.

Si esto no sale bien estoy segura que el 2015 llegará a mi vida como un soplo de aire fresco y cargadito de nuevas oportunidades porque gracias a vosotros, a todos los que me leéis, a todos los que estáis detrás de cada muro, de cada post de cada interacción hay una gran persona que me aporta y suma a mi vida ese desarrollo personal que necesito para conseguir mi objetivo, ese objetivo que no es otro que el ser mejor persona y rodearme de buena gente.

Mi deseo para el año nuevo es que nada nos haga perder la sonrisa.

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“Márcame como SPAM”

Hay quienes ven en mis palabras un mensaje.
Hay quienes ven en mis mensajes una intención.
Hay quienes ven en mi intención una estrategia.
Y hay quienes dicen que la estrategia soy yo.

Poco me conocéis los que tan ligeramente os atrevéis a juzgarme y pocas serán las inquietudes que palpitan en vuestro corazón y es que no hay nada más fácil y cómodo que mirar la paja en el ojo ajeno y no respetar o tolerar la opinión o los actos de los que queremos diferenciarnos del resto con la única opción que vemos posible, la única posición que nos hace sentirnos realmente cómodos, la única forma de expresión que encontramos compatible y combatible contra ésta sociedad que nos oprime cada día más y nos amordaza para que no hablemos libremente y con la verdad como único referente.

Valiente me dicen unos y loca la mayoría por defender que el ser humano es bondadoso, solidario, caritativo y bueno por nacimiento pero es que así somos querid@s sólo que nos dejamos envolver por una parte de esta sociedad que también existe, en una pequeña minoría diría yo, y que sabe hacer mucho y más ruido que yo o los que intentan alzar la voz también.

Cierto es que yo no tengo el altavoz de los “grandes” financieros de este país porque ellos pueden decir que debido a los sueldos precarios las familias se sienten cada día más ahogadas o rozando, en muchísimas ocasiones el umbral de la pobreza pero, y aquí llega lo que quiero destacar, si lo digo yo, tal y como estoy haciendo en un post que públicamente muestro al mundo, soy una disruptiva quejicosa que debe de tener problemas en su empresa y se desahoga locamente escribiendo en un ordenador tonterías que pocos leerán.

Cierto es que yo no tengo el altavoz de los “grandes” gurús de los recursos humanos quienes pueden decir y dicen que el cambio ha llegado y que nuestras empresas tienen que apostar fuerte y decir adiós a esos jefes calienta sillas y tienen que empezar a ser gestionadas por líderes pero si lo digo yo, ganándome otro puntito negativo, se entenderá que tengo un problema con mi jefe, que no lo creo líder y que lo considero una persona “no apta”

Y cierto es también que no tengo el altavoz de los “grandes” coach quienes nos ayudan a desarrollarnos profesional o personalmente de una manera especialmente eficaz y quienes insisten en decir que todos necesitamos someternos en algún momento de nuestra vida a un proceso de coaching, personalmente si no somos capaces de poner un foco en nuestra vida, o profesionalmente para ayudarnos a integrarnos, desgranarnos, potenciarnos, etc., o lo que viene a ser lo mismo, ser un mejor profesional pero…si esto lo digo yo puede interpretarse o que tengo algún problema personal, cosa que no gusta a priori en ningún entorno, o que me vuelvo a quejar de que en mi entorno laboral se necesitan mejoras que han de ser realizadas por consultorías externas o por equipos de coach especializados lo que dará nuevamente lugar a otra errónea interpretación.

¿Qué quiero decir con todo esto?

La respuesta es tan sencilla como yo misma y es que no hablo de nadie en particular y de todo en especial ya que estamos sumidos en unos momentos de crisis de valores en los que todo vale, todo está permitido y todo se consiente conscientemente por parte de todos por temor a perder un trabajo, una casa o un estatus económico y de lo que no nos damos cuenta es de la de personas que ya lo perdieron todo por tanto permitir y por tan poco como luchamos.

Desahucios, niños que no comen una vez al día, familias enteras sin recibir ningún tipo de prestación por parte del estado y ¿qué hacemos los que todavía tenemos “algo”? Miramos a otro lado esperando que a nosotros no nos pase o pensando que a nosotros no nos pasará porque nosotros “somos mejores” o “tenemos una mayor cualificación” o “hicimos mejor las cuentas” o miles de “oes” que no son más que excusas para no ver lo que está pasando y es que tener un trabajo y un techo señores no es un privilegio sino un derecho pero lo hemos olvidado, hemos olvidado que tenemos derechos y nos conformamos con que no nos quiten más ¿verdad?

Pues yo digo que no podemos quedarnos callados y consciente, muy, muy consciente de que cada vez que hablo puedo suscitar reacciones contrarias a mi posición y sin tener ese maravilloso altavoz por no ser nadie digo que no nos pueden amordazar y que sin ánimo de buscar enemigos invito a la reflexión particular de cada uno de vosotros y a que os digáis a vosotros mismos si no merece la pena alzar la voz, tu voz, que unida a otras muchas harán muchas voces que hablarán para intentar concienciar a más y más gente y retomar así ese camino perdido de bondad, caridad y solidaridad entre nosotros.

Esto no es un manifiesto invitando a la guerra, todo lo contrario, es un comunicado intentando que, con nuestros actos, podamos encontrar la paz en nuestros corazones, los que la busquen claro o la necesiten.

Para el resto “Márcame como SPAM”

Me gusta cerrar los ojos…

Me gusta cerrar los ojos y escuchar…

¿Crees que puedes escuchar mientras lo único que te rodea es silencio? ¿Puedes ver más allá de ti mismo? ¿Puedes construir un mundo desde ese momento?  Yo necesito el silencio.

No es la primera vez que os lo cuento y es que me parece tan necesario que de vez en cuando se haga la noche en mi cerebro, sin dormirme, y se haga el silencio a mi alrededor…

Necesito mis momentos de búsqueda personal para reorganizar esas ideas que de vez en cuando revolotean como mariposillas aquí y allá y sin posarse en flor alguna.

Necesito parar y mirar al frente recordando lo que dejo detrás. Mis actos, mis pensamientos pasados, mi gente, mí alrededor.

Necesito un fluir, una corriente a la que sumarme para seguir adelante y eso sólo lo consigo cuando llamo a la puerta de la soledad, el silencio y la oscuridad.

Llevo meses pensando en mí, en mi vida, en lo que he hecho hasta ahora y en lo que me queda por hacer y sin dudarlo ni un instante y todo el que me conoce lo puede corroborar porque así lo he expresado siempre no me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida a pesar de que muchos se empeñen en decirme y recordarme hechos que, según su criterio,  fueron errores garrafales.

“Su criterio” son sus creencias no las mías. Yo creo que todo puede cambiar a nuestro alrededor si uno decide cambiar pero hay mucha gente, esa que ve errores donde yo veo aprendizaje, que vive en el inmovilismo por el simple hecho de no creer que todo es posible y que depende solo de nosotros y nuestra actitud.

Hay batallas que hemos sentido como pérdidas pero ¿realmente son pérdidas? ¿qué hemos perdido?

Te reto a que escribas en un papel esa batalla que te ha marcado con ese sentimiento de derrota y que hagas un pequeño esfuerzo dividiendo el papel en dos mitades para escribir en un lado lo que piensas que perdiste al dejar de luchar y lo que has ganado o ganarás (porque puede estar todavía por llegar) al retirarte de la contienda.  Estoy segura que habrá más cosas positivas que negativas, haz la prueba.

Y llegados a éste punto sólo os pido una cosa más y es que seáis auténticos, valientes, íntegros y mantengáis vuestros valores por encima de cualquier batalla ya que entre tanto sentimiento de batalla perdida por tantos que creemos que esta sociedad si merece la pena hay una guerra que si estamos ganando, la de las emociones que se contagian, la de la sonrisas, los abrazos y las miradas amables.

Por lo tanto SI que podemos cambiar las cosas y YO seguiré ganando y perdiendo batallas pero siendo yo misma.

Y ¿qué vas a hacer?

Hola, mi nombre es Paloma y quiero VIVIR rodeada de respeto, tolerancia y amor.

Tal día como hoy, hace 42 años, no se lo que estaba haciendo porque era una preciosa y rechoncha bebé de 8 meses pero lo que si os puedo contar es  lo que estoy haciendo hoy, 14 de noviembre de 2014 y es VIVIR con la tranquilidad de hacer lo correcto según la educación y la enseñanza que recibí de mi madre y que son tres pilares fundamentales en mi vida:

Respeto

Tolerancia 

Amor

Piensa en ellos y piensa en el daño que puedes hacer cuando  pierdes el respeto a alguien. El respeto puede ser interpretado de mil maneras pero en el momento que una persona sienta ofensa o dolor por tus palabras o actos ya, en ese mismo momento, has dejado de respetarle.

Se tolerante y piensa que cada uno somos libres de actuar, hablar y vivir como creamos oportuno ya que además esto estará  condicionado según el entorno en el cual fuimos criados, los amigos, la cultura, la religión, etc. En el momento que estás juzgando, criticando, condicionando y no permitiendo desarrollarse a un individuo según su criterio estás siendo intolerante hacía esa persona y su devenir.

Y ama, por favor ama. Ama la vida, ama la naturaleza, ama a los animales, ama a las personas, ama todo lo que te rodea.

Amar no es sentir amor solanente. Amar es sentir la curiosidad de saber, la necesidad de conocer y la oportunidad de disfrutar.

Por todo esto te pido que:

Respetes y te hagas respetar dando ejemplo de integridad.

Toleres y promuevas la tolerancia como arma contra el abuso.

Ames con la inociencia de quien nada conoce y todo le conmueve. 

Esto es VIVIR y esto creo que nos acerca otro poquito más a la felicidad.

Feliz viernes a todos y no os olvidéis de lo más importante: sois unas personas maravillosas

Mar

La #marcapersonal, nuestra #marcadeagua para mostrar al mundo empresarial.

Empiezo con algo que ya sabéis. Soy una persona que cada día se despierta con ganas de ir a trabajar pero que no piensa que el trabajo sea su única fuente de ingresos y es que no hay mayor satisfacción personal que atesorar en mi interior conocimientos que más tarde, cuando siento esa inspiración casi divina, en mi caso, suelto en forma de post o pequeñas gotitas en mis redes viendo que muchos de vosotros compartís mis inquietudes.

Creo que una mente despierta y con ganas constantes de saber de aquí y de allá reconforta más y mejor que el más valioso de los libros ya que es tan rica en elucubraciones que por sí misma encuentra soluciones a eso que en principio parecía un problema aunque si tengo la opción del buen café o comida con amigos pongo mi mente a descansar en estado letárgico para disfrutar de lo realmente valioso, las personas, mis personas, mi entorno, el entorno…

Ahora, y lo que ocupa hoy mi cabecita loca, son las personas que forman una organización.

Yo, como dice una gran amiga y copiando a los grandes (siempre con el permiso que se que ellos me conceden) los voy a llamar “los colaboradores”, esos que o están en constante movimiento o el movimiento, como si de un tsunami se tratase, los sacará fuera de esa organización para no volver jamás.

Y es que las nuevas tecnologías y las nuevas responsabilidades adquiridas por el colaborador, hacen que sus competencias cambien, al mismo tiempo que los conocimientos requeridos. Es por esto que debemos seguir la corriente, dejarnos llevar por lo que “está de moda” que llamamos así erróneamente, formarnos e informarnos de lo que el mercado está demandando y prepararnos para lo que llega pero ¿hoy es suficiente tener unas competencias profesionales de esas que tiran de la silla a cualquier por su espectacularidad? Yo, sinceramente, valoro muchísimo más a las personas por su competencias personales pero claro, yo sólo soy una aprendiz en este mundo de sabios.

Pero, y volviendo a la carga, ¿no creéis que es más valioso, a priori, tener a una persona a tu lado que tenga la competencia personal del trabajo en equipo por sus habilidades sociales, por ejemplo? ¿De qué nos sirve contratar en las empresas a personas que desarrollan muy bien determinadas funciones si estas han de ser compartidas y creadas en un equipo de gestión en el cual esta persona no encaja ni encajará?

Las competencias profesionales se aprenden, ser practican y se llevan a los proyectos con éxito pero las competencia personales o están o no están, no se aprenden, aunque si se pueden desarrollar y ayudan a crean grandísimos proyectos.

Dime entonces, ¿vas a seguir haciendo entrevistas a partir de un currículo convencional en el cual sólo reflejamos nuestra formación académica y nuestra experiencia laboral?

Da un paso más allá en la contratación. Deja de ser un departamento de Recursos Humanos (espero que todavía no te autodenomines dpto. de Personal) para pasar a ser un Departamento que Gestione Personas y que al amparo y con el apoyo de la dirección tengáis y mantengáis el objetivo crear y co-crear junto a vuestros colaboradores esa organización en la cual las personas sean felices en su trabajo.

Una persona feliz es una persona productiva.

Las personas buscamos felicidad en todos los ámbitos de nuestras vidas y las empresas buscan personas productivas, con capacidad de afrontar proyectos, con motivación suficiente para no tener que ser dirigidas sino que sean autogestionables y sepan organizar su tiempo y su trabajo tan autónomamente como eficientemente.

Este tipo de personas, estos talentosos existen, están en el mercado pero no los encontrarás leyendo los últimos currículos que llegaron a tu mesa (práctica común en la mayoría de empresas). Estas personas tienen que ser descubiertas y por eso te invito y te animo a que mires más allá del convencionalismo al que estás acostumbrado y te formes como profesional en las últimas tendencias en reclutamiento para tu organización.

Este será el éxito que os hará destacar entre el resto. Este seré el motivo por el cual tus talentos no querrán marcharse y los que están fuera querrán entrar. El éxito de tu empresa será siempre la aportación de cada una de las personas que la forman y por eso de ti depende estar o no estar en el futuro.

¿Cómo organización quieres mantenerte en la convencionalidad que te aporta la seguridad de lo conocido o prefieres subirte al carro de la innovación buscando el camino hacía el éxito futuro¿

Y tú cómo colaborador ¿quieres mantenerte anclado en un presente si futuro o prefieres dar el salto hacía el desarrollo personal y la felicidad laboral?

Frases_ Martin Luther King Jr.

              ¡Reflexionen damas y caballeros!

Codo a codo y no a codazos…

¿Cómo influye la dirección de personas en una organización?

La realidad es que existen varias realidades paralelas en los modelos de gestión de las personas dentro de las organizaciones pero yo voy a hablar de los dos modelos que más conozco.

Hay organizaciones que creen firmemente en la colaboración horizontal, las menos y la menos implantada, y otras empresas que creen que la única estructura viable es una estructura piramidal en la que el esté más arriba será más poderoso y por ende tendrá todo el poder de decisión y según vamos bajando hacía abajo el poder se va reduciendo hasta llegar a los empleados de menor categoría profesional, según éste ranking de poder.

¿Cuándo surgen los conflictos?

Dentro de las organizaciones el adquirir poder se ha convertido en la prioridad absoluta del ser humano. Tal y como ocurre en el reino animal parece ser que hemos desenterrado ese instinto que nos hace creer que tenemos que ser el rey de la jungla, el líder de la manada, el alfa del grupo y así, con ese poder llegar a la cúspide de la pirámide, a lo más alto de las escaleras, a la meta que tanto tiempo llevamos ansiando pero ¿qué tendrás que hacer para llegar allí?

El instinto que nos hace ser ambiciosos, competitivos y luchadores no es malo siempre y cuando esté bien canalizado. El problema es que hoy en día está todo permitido y si para subir a la colina tienes que deshacerte de obstáculos en el camino no pasa nada.

“Solo son personas como tu pero tú tranquilo que a ti lo único que tiene que importante es tu carrera, tu ascenso a la cúspide.
Pisa y remata que te llegará el premio. Llegarás a ser jefe. Si, serás jefe y tendrás a un grupo de personas a tu cargo pero no a un equipo amigo. Los equipos se ganan antes de empezar el partido siempre, cuando aún no eres poderoso, cuando estás en paralelo y trabajas codo con codo con los que fueron tus compañeros y cuando ante las mismas oportunidades para ti y tus compañeros tú juegas limpio y sin hacer trampas te ganas el respeto del sillón que te han concedido.
El conflicto llega cuando se intenta instaurar un clima agradable de trabajo con el látigo de verdugo pensando que se ha ganado ese privilegio y se confunde un sillón y un despacho con la posibilidad de humillar y vapulear por que le respalda un cargo ganado, según su ego, por su esfuerzo. Ese mismo ego no le deja ver los daños causados, el dolor infringido y los corazones dañados de tantas y tantas personas que creyeron en usted, en tu discurso político de cambios a mejor y que quedaron en mejorar su despacho, su posición social y su coche”

El miedo obliga en muchas ocasiones a aguantar situaciones no merecidas y sobre todo que vulneran todos nuestros derechos y los tiempos que vivimos no contribuyen a que esto mejore pero no podemos parar de trabajar en los cambios. Tenemos que seguir buscando el modelo de la cooperación, colaboración y compromiso enmarcado dentro de una ética profesional que nos permita desarrollarnos profesionalmente con la efectividad necesaria que nos impulse al éxito. Este éxito será compartido porque no será un éxito individual, no tendrá un nombre y apellidos sino una marca. Esa marca de empresa que entre todos hemos creado y que nos ha elevado a los altares de los grandes.

La empresa de los que luchan codo con codo y no a codazos.
La empresa de los que ponen muletas a quien las necesita y no zancadillas.
La empresa de los que tienden la mano para agarrar con fuerza y no para abofetear.

En definitiva decir que si queremos un nuevo modelo de empresas y buscamos aportar, tenemos que tener presente que en una entrevista de trabajo no solo tú eres el foco de atención. La empresa a la cual estás optando y la que parece requerir tus servicios profesionales puede no ser tan maravillosa como la pinta así que investiga antes y durante sobre sus políticas sociales, comentarios en las redes sociales, su marca. Todas las empresas tienen una marca interna y externamente expuesta por comentarios deliberados o fortuitos de empleados o por modelos de acción estratégicamente definidos por la empresa y puede ser fácil de averiguar si sabes buscar. Esto, junto a las condiciones del puesto ofertado, también te puede ayudar a decidir.

Espero que los que estéis en búsqueda activa de empleo encontréis pronto ese lugar deseado que SI EXISTE y en el cual estoy segura que os encontrareis realizados profesionalmente hablando.

Mucha suerte, ánimo y unas magníficas frases para recordar !!

Autor @jestepar

Autor @jestepar

Pensamientos a color

Sentada en mi sillón, frente al ordenador y con una ventana como única distracción observo que soy capaz de quedarme absorta contemplando, en un día como hoy, un día gris, como las nubes se mueven al son del viento que, caprichoso, las lleva al punto cardinal que más le apetece.

Veo como cambian. Veo sus formas. Imagino cosas.

Ayer hablé con algunas personas del color gris y de cómo en algunos momentos así lo vemos todo. Y es normal. El gris es otro color que aparece en el arcoíris y por lo tanto está presente en nuestras vidas pero ¿Por qué de vez en cuando viene a instalarse y parece no querer irse?

Una actitud positiva parece tener la solución a todo pero por mucho que haya personas que siempre esbozan una sonrisa, que siempre tienen una palabra amable, que siempre tienen la solución a un problema también han tenido que vivir en algún momento de su vida un día, una semana o un período gris.

No puedes decir “tengo un familiar muy enfermo” pero estoy happy.

Tener una actitud positiva ante esa enfermedad y la esperanza de supervivencia unido a tu apoyo y sus ganas de luchar te hacen seguir adelante como si nada pasase pero hay días que el arcoíris se torna monocromático y creo que todos nos merecemos la licencia de dejar de sonreír, de dejar de estar happys.

Hay días en los que tomas consciencia de quién te rodea, del porque te rodea y sobre todo de que haces tú a su lado.

Ese día también es gris. Ese día en el que te das cuenta que elegiste mal la compañía. Ese día en el que descubres que eres persona. Si, si…eres una persona y no una muñeca de usar y usar y usar hasta que se rompa o te canses de ella. Ese día en el que ya no quieres una sola voz más en tono amenazante, ni un gesto humillante, ni una habitación a solas para encontrar la paz.

Hay días en los que dices basta a tanto y tanto abuso, risas, mofas y exclusiones.

Ese día también es gris. Ese día en el que te das cuenta de que si estás te hacen creer que eres imprescindible, valiosísima y necesaria pero que cuando desapareces, porque te rompes, no recibes ni una llamada de preocupación.

El gris existe, el gris está, el gris perdura pero como bien dice una amiga mía ¿Por qué me voy a quedar en el gris existiendo tantísimos colores más?

Sólo es cuestión de saber dónde quieres estar y el gris tendrá su encanto pero no para mi vida.

Yo quiero pasearme por todos los colores del arcoiris y vivir cada día en un color diferente pero sobre todo con el color que me de  la alegría, la sonrisa, la paz y la fuerza para ser feliz y hacer feliz a los demás.

¿Me acompañas?

Pensamientos color Pensamientos en BN

Foto: Paloma Donaire

Título: “Pensamientos a color”

Y te despidirán pero serás tú quién habrá ganado la batalla.

Cometí muchos errores este año…
Lloré por quién no debía y reí con falsas amistades. Cuando decía nunca más, volvía a hacerlo. Perdoné demasiado, callé muchos “te quiero” que por miedo se quedaron en el aire. Callé verdades por no hacer daño, abracé a personas que no se merecen ni el roce de mi piel, pero lo más importante es que no me arrepiento de nada, soy como veis, como sentís, como intuís y si de una u otra forma hay quien consigue hacerme daño, no sufráis, son muchísimas más las personas que consiguen hacerme feliz.
Agradecida a la vida grito si tengo que gritar y lloro si tengo que llorar pero porque siento y es que es inmensa y plena la satisfacción que se siente con el trabajo bien hecho. Ese trabajo que haces fuera y dentro de ti. No hablo de desempeño laboral o desempeño familiar sino de cultivar en tu interior, abonar, regar y mimar con cada acto que haces para crecer personalmente, esos que te tildan de “loca” en una sociedad anclada en una situación en la que lo único que vale es estar por encima de otros. Una sociedad que no considera al individuo como tal sino está unido al rebaño y el cual excluye “a patadas” a ese otro que intenta cambios que entiende es un beneficio para todos.
Y piensan que,
Si eres generoso algo quieres.
Si eres colaborador algo buscas.
Si eres participativo quieres sobresalir y no te lo van a permitir
Si eres trasgresor no encajas.
Si te opones a normas desfasadas en el tiempo no te adaptas.
Y pienso yo que,
No me callaré ante nada ni nadie y si me quieres como soy estoy dispuesta a entrar en vuestras vidas para quedarme pero sin condiciones, dándolo todo pero siendo yo misma, con mis defectos y mis virtudes, y sabiendo que a trabajadora, responsable y disciplinada no me gana nadie. Siendo como soy, abierta y trasparente a pesar de las consecuencias que sufriré y es que no puedo con las injusticias, los contravalores, la mala educación y tantos monos que hacen todo los que se les dice o los monos que se creen un poquito más inteligentes, pobres ignorantes, y se atreven a trepar queriendo llegar a una cima que se les queda muy grande porque amigos míos, para estar ahí arriba y mantenerte tienes que ser de una pasta muy especial y son muy poquitos quienes tienen y mantienen esa condición.
Hoy no es un buen día para mí. Hoy han despedido, tras 22 años de dedicación plena, y digo plena por tantas y tantas horas dedicadas en jornadas maratonianas que parecían no acabar nunca, a una muy buena amiga y me encuentro desolada.
Hoy acabo este post viendo mi futuro en ella y es que parece ser que hablar de lo que no se quiere oír o participar haciendo sombra todavía no es colaborar o compartir para sumar sino es ser enemigo de quien tiene miedo a perder porque nunca jugó limpio y se ganó lo que tiene con artimañas y engaños propios de quien poco quiere al prójimo.

 

¡Cuídate Mucho!

 

 

 

 

 

Foto: Un Whatsapp recibido hoy de una buena amiga y compañera de trabajo con el que quiero agradecerla publicamente  sus palabras y  cerrar así  este post.

Cenicienta, Pinocho y la madrastra de…

¿Cuántas veces escuchamos a amigos, compañeros y otras personas hablar de una entrevista de trabajo de una forma que no es la deseada? ¿Cuántas les hemos oído decir que no tenía nada que ver la oferta publicitada o que le hicieron llegar con la realidad del puesto de trabajo que desempeñan?

Esto es algo común. Es una estrategia que utilizan empresas para captar el mayor número de personas a las cuales entrevistar normalmente para trabajos precarios, mal pagados, no formados y sobre todo eventuales pero las conocemos, las tenemos contraladas y sabemos la función que desempeñan en el mercado laboral.

Pero el problema para mi es otro. El problema del que quiero hablar hoy en éste pequeño artículo son esas otras empresas, en las que te entrevista un directivo, tras pasar varios “cortes” del departamento de recursos humanos, quien solicitó a ese directivo o departamento que necesita un colaborador para un determinado puesto un perfil de candidato, una persona idónea para un determinado proyecto y que según se recoge en normativas públicas tiene un Job description concreto y al cual ha de ceñirse.

Pues bien, si aún creéis en los cuentos…hacéis muy bien porque la cenicienta existe, Pinocho trabaja con ella y la madrastra de blancanieves observa todo el cuento dispuesta a salir a escena con su maravillosa y roja manzana envenenada de dulces palabras con las que conseguirá adormecer tus ganas de conquistar la cima.

¿Y qué debemos de hacer? El trabajo se ha convertido en muchas ocasiones en un abuso de poder y de hacer. Las oficinas ya no son lo que eran.

Antes participabas de la empresa. Ahora acatas y te vas.
Antes te ilusionaba que tu jef@ te llamase a su despacho. Era señal de que las cosas iban bien. Te felicitaba por tu labor o te animaba a seguir en la línea de trabajo. Ahora, cada vez que te llama piensa, cual niño, ¿y ahora qué he hecho?
Antes veíamos a la empresa como un lugar en el que dejar parte de ti, gustoso de aportar. Ahora no te dejan colaborar vaya que sepas más que ellos.

El miedo a perder el trabajo ha convertido a los colaboradores, a las personas que forman las organizaciones, en las cenicientas de este cuento que tanto tiempo están llamando crisis. A los directivos medios en esos Pinochos que te regalan los oídos diciendo lo que quieres oír para tenerte “calmadito”, como ellos dicen y a esos otros “peces” en éste estanque que hacen de madrastas malas y al acecho del más talentoso dispuestas a envenenarles para que no progresen y les hagan sombra.

Y yo te digo ¡No lo permitas! ¡Cambiemos éste panorama laboral!

Luce por ti misma. Deslumbra a todos con tu trabajo y no permitas que otros brillen con tu luz y te releguen a la oscuridad.

No dejes ni que palabras te hieran, ni flechas te alcancen ni trabajos te esclavicen.

¡No seas la cenicienta de ningún cuento y si la más bella princesa!

#TrabajaFeliz y CALZATE UNOS BUENOS TACONES ROJOS

Zapatos rojos

“Los pisa cuellos y otros del montón”

¿Cuántos de vosotros no tenéis, conocéis u os han contado de ese compañero/a que a base de “pisar cuellos”, sin ningún tipo de escrúpulo y con la actitud de quien no tiene sentimientos consigue estar donde por méritos le tocaría estar a otros?

¡Qué mala gente!– diría mi madre.

Y sí, así es. Son personas que no temen que su conciencia explote por hacer daño gratuitamente. Son personas que no limitan la mofa constante a quien ya ven hundido. Son personas que critican sin parar a quien despunta y podría poner en peligro su puesto, ese que le llegó por ser “mala gente” pero que hacen que la organización sea rentable por que  no escatima esfuerzos en, valiéndose de todas las artimañas sucias y deshonrosa conocidas por su uso, vender a la par que se vende.

Y yo, que siempre estoy haciéndome preguntas a mi misma reflexiono y pienso ¡Esto tiene que tener fecha de caducidad!

No es posible que las personas de esta condición mantengan el éxito en el tiempo. No es posible que personas con esta falta de empatía perduren en organizaciones cada vez más innovadoras. No es posible que vivamos en un mundo empresarial en el cual se siga premiando al “malo” de la película y dejando escapar al ” más bueno” entre los mejores.

Hace días recibí por privado, consecuencia de un comentario que hice en mi tablón de Facebook y me hizo pensar en la de personas que en su entorno laboral están sufriendo las consecuencias de una mala decisión y yo, y desde aquí, digo ¡BASTA YA!

Honremos nuestra condición humana y seamos más humanos dejando a estas personas aisladas para que no puedan hacer mal alguno.

Os voy a copiar parte de mi conversación y estoy segura de que mis palabras, que se pueden extrapolar a  otras personas y entornos, van a ayudar a quien hoy lo necesite:

“Son muchos los momentos en la vida que no podemos controlar y que además injustamente se mantienen a nuestro alrededor haciéndonos daño pero ¿realmente crees que merece tu tiempo siquiera pensar en esa persona que te hace tanto mal? Cada persona tendrá el lugar que la corresponde por sus actos y si el azar no quiere que así sea tú con tu indiferencia la harán sentir que no es nadie y este tipo de personas buscan  y  tienen la necesidad  de verse protagonistas y por eso atacan a quien siente una agresión. Si solamente viésemos sus palabras y actos como tonterías realizadas por una desequibrada ¿a que tú lo verías de otra forma muy distinta y ella no tendría el poder que la habéis dado? Piénsalo xxxxxxxxx. Siempre digo que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio y te garantizo que si olvidas ese pasado y cada vez que te la cruces la saludas con educación y la mayor de tus sonrisas TÚ HABRAS GANADO la batalla amiga y no ella. Ójala mis palabras te ayuden a cerrar esa herida, que conozco, pero que casi no recuerdo y que me hizo olvidar por momentos mi verdadero valor, yo misma”

Querídimas organizaciones, el éxito empresarial llega gracias a las personas que componen la organización, con sus competencias profesionales y sus (casi más importantes) competencias personales  así que dejad de poner en puestos a este tipo de personas y sobre todo dejad de proteger sus acciones o iréis irremediablemente contaminando el espacio/tiempo y perdiendo eso tan valioso que nunca debemos olvidar. Trabajamos con personas y todos somos personas.

Tú misma